El 21 de noviembre de 2024, Rusia afirmó tener como objetivo la base militar de defensa antimisiles estadounidense inaugurada el 13 de ese mes en Polonia. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, María Zajárova, indicó que la instalación fue incorporada a la lista de objetivos prioritarios para su posible destrucción.
Zajárova sostuvo que la base constituye “otro paso provocador en una serie de acciones profundamente desestabilizadoras” por parte de Estados Unidos y de sus aliados de la OTAN en la esfera estratégica. A su vez, afirmó que la Alianza Atlántica busca acercar sus infraestructuras militares a la frontera rusa, lo que incrementaría el nivel de riesgo nuclear.
La instalación se ubica en Redzikowo, a unos 250 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado. El complejo alberga el sistema de defensa antimisiles Aegis Ashore, equipado con lanzadores verticales Mk41, misiles interceptores SM-3 y un radar AN/SPY-1. La obra, iniciada en 2016, tuvo un costo aproximado de 850 millones de dólares.
El ministro de Defensa polaco calificó la puesta en servicio de la base como un “hito” para la defensa antimisiles y aseguró que el país se integra en una de las arquitecturas de defensa aérea más desarrolladas de la OTAN.